Sí a la playa, pero ojo con el sol

Evitar la deshidratación, proteger la piel y huir del riesgo de insolación, claves para disfrutar del buen tiempo

Uno de los destinos preferidos en las vacaciones estivales suele ser la playa. El calor, la arena y el mar son realmente apetecibles después de largos meses de invierno. Por tanto, vamos a tener en cuenta ciertas precauciones a la hora de viajar a destinos calurosos para evitar sorpresas y convertir el primer viaje veraniego de nuestro bebé en una experiencia excepcional:

  • Ojo con la deshidratación: es fundamental mantener bien hidratado a nuestro bebé. En los menores de 6 meses cuya alimentación sea leche exclusivamente, materna o de fórmula, bastará con aumentar el número de tomas para mantenerlo hidratado. A partir de los 6 meses, una vez introducida la alimentación complementaria, se recomienda utilizar alimentos frescos y con alto contenido en agua, así como ofrecerle agua con el vasito de entrenamiento. En cambio no se recomienda darles zumo con biberón por el riesgo de caries.
  • Peligro por posibles golpes de calor: es importante tener en cuenta que los bebés menores de 12 meses son susceptibles de sufrir un golpe de calor, estos se producen por un aumento brusco de la temperatura corporal debido a un elevado calor ambiental. Por tanto la primera regla es no abrigar al bebé demasiado: si tú tienes calor, tu bebé también lo tendrá. Tendemos a abrigar demasiado a nuestros bebés por miedo a que resfríen sin darnos cuenta de que es igual de peligroso abrigar en exceso como hacerlo en defecto. Además, un exceso de abrigo puede producir sudamina, una erupción de la piel que se produce cuando los conductos del sudor se obstruyen debajo de la piel.
  • Protección ante el sol: encontrarás infinidad de artículos en los que leerás que es a partir de los 6 meses de edad cuando podrás empezar a exponer a tu bebé al sol, momento en el cual se les puede aplicar cremas solares. Desde GuíaBebé aconsejamos siempre seguir las pautas de los especialistas. Un pediatra te recomendará no exponer a un bebé al sol hasta que no haya cumplido al menos un año de vida, un dermatólogo ampliará el rango de edad hasta los dos años. Sea cual sea el momento que elijas para exponer a tu bebé al sol, siempre y sin excepciones, deberás protegerlo con cremas solares (a poder ser con filtros físicos, son más seguras ya que no se absorben por la piel y actúan a modo de pantalla reflejando la luz), textiles de FP50 (existen en el mercado multitud de prendas como camisetas, gorras, etc. con protección, así como sombrillas, iglús, etc.), gafas de sol, parasoles…
  • Evita las horas centrales del día: entre las 11.00 de la mañana y las 17.00 de la tarde los riesgos derivados del sol y el calor son más peligrosos. Intenta evitar las salidas durante esas horas y escoge paseos por la mañana temprano o al atardecer. En el caso de salir en las horas centrales, procura moverte por zonas de sombra y elige prendas frescas como algodón y lino.
  • Aires acondicionados: hay que tener especial cuidado con los aires acondicionados. Si están de nuestra mano, como es el caso del coche, lo mejor es evitarlo y airear el vehículo bajando las ventanillas de vez en cuando. Respirar aire muy frío obliga a las vías aéreas superiores a realizar un gran esfuerzo para calentar el aire que entra, por lo que se recomienda no abusar de temperaturas bajas. La recomendación para la temperatura ambiental es de 20-22 grados, evitaremos agredir las vías aéreas y posibles enfermedades respiratorias.

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