Operación Bebé… o cuando el peque llega a casa

Son meses de espera, pero cuando finalmente se produce el nacimiento, y tras los tres días de tregua en el hospital, todo se precipita. Es el momento de llegar a casa y de sobrevivir a la primera etapa como padres, llena de incertidumbres, de cansancio y de estrés.

Para que la adaptación de la familia vaya bien, es importante haber sido previsores durante los meses previos y tener las cosas imprescindibles que hacen falta. La Operación Bebé no tiene por qué ser complicada ni costosa. Muchas veces se pueden reciclar artículos, ropa… Es más, gastar mucho dinero es un lujo innecesario, ya que en muy poco tiempo todos los productos y textiles dejan de utilizarse.

No obstante, hay que tener unas cuantas cosas claras para evitar que el tiempo se eche encima y que falte lo más básico.

Los artículos básicos

  1. El primer artículo imprescindible, a no ser que vivas al lado del hospital, o de que vaya a dar a luz en casa, es un sistema de retención obligatorio para poder transportarlo en tu vehículo, así que esa compra no puede faltar.  En función de los modelos, puedes utilizar un huevito para los desplazamientos en coche durante al menos seis meses, antes de pasar al bebé a una sillita. Y además se le suelen poder acoplar ruedas, por lo que hace las veces de carricoche. O decantarse por una sillita más cara pero también más duradera, que permite viajar al niño durante mucho más tiempo. Estos sistemas de retención han de ir colocados en el asiento trasero del coche.
  2. También es necesario un lugar donde acostar al bebé. Puede ser que la familia quiera hacer colecho, y en ese caso los padres compartirán la cama con el recién nacido. Pero aún así no está de más una cuna donde poder acostarlo durante el día. Una opción es la cuna clásica, que puede dar servicio hasta que el bebé cumpla dos o incluso tres años. También se puede elegir, para los primeros meses, un serón, mucho más manejable para poder colocarlo en distintos sitios de la casa. Otra posibilidad son las cunas que se acoplan a la cama, y que permiten a la mamá poder coger al bebé para la lactancia sin necesidad de levantarse por las noches.
  3. Pañales de la talla más pequeña. Un par de paquetes, para empezar, es suficiente. Luego ya se verá si es necesario aumentar la talla, en función del peso del peque. Aunque la mayoría de las familias eligen los más cómodos pañales de un solo uso, existen también alternativas reutilizables, de tela. Para limpiar, está más aconsejado utilizar paños de tela y esponjas empapadas en agua que las populares toallitas.
  4. Ropa. Sin excederse. Un bebé que pese unos 3 kilos al nacer utilizará, aproximadamente, la talla 50, pero sólo durante un par de semanas. Así que con tener cuatro bodies, tres pijamas y otros tres conjuntos de día, es suficiente. Si es invierno no está de más un abriguito o buzo holgado, ya que habrá que sacar al bebé a la semana de recibir el alta, para la primera revisión con la matrona.
  5. Un lugar donde cambiar al bebé. Puede ser un cambiador, una mesa con una colchoneta, o incluso una cama con una forra de quita y pon.
  6. Bañera. Muchas matronas aconsejan no bañar al bebé durante los primeros días, ya que es suficiente con limpiarles el cuerpo con un paño o esponja húmedos y así se seca y se cae primero el cordón umbilical. Además bañar a un recién nacido genera mucha inquietud para los padres primerizos. Luego ya se puede emplear una bañerita, o un adaptador para la bañera. Para la higiene, cuanto menos productos se empleen, mejor, ya que a algunos bebés el gel les genera problemas en la piel. Suele ser adecuado añadir al agua unas gotas de aceite (por ejemplo, de caléndula). No es necesario un termómetro para el agua, basta con probar con el brazo que esté templada.
  7. Si el recién nacido va a alimentarse con la leche materna, este capítulo no requiere de más inversiones, a no ser que la mamá necesite hacerse con un extractor de leche. En el caso de que la familia opte por el biberón, hará falta entonces un biberón, varias tetinas y la leche de fórmula, del primer número.
  8. Para salir de paseo hace falta un carrito, aunque también se puede aprovechar el huevito del coche. Otra manera de transportar a los bebés son los sistemas de porteo, mediante fular o mochila, que garantizan el confort y la seguridad de los peques, pegados al pecho de papá o de mamá.
  9. Otros artículos útiles son una pomada para el culito del bebé (cunden mucho, con un tubo es más que suficiente),  una muselina (es un trozo de tela de usos múltiples: presta abrigo, cubre del sol, sirve de forro…), varias mantitas ligeras con las que envolver al bebé y un bolso donde llevar lo necesario para cambiarlo cuando se sale de casa: ropa de repuesto, pañales, toallitas y un cambiador de tela, fundamentalmente.
  10. Para la mamá, compresas tocológicas necesarias para el sangrado del postparto. Se pueden comprar en farmacias, pero ahora también están a la venta en las grandes superficies comerciales.

Y ya. Nada más. Aunque una visita al área de puericultura de cualquier establecimiento especializado invite a pensar que son necesarias muchas más cosas. Ni siquiera los chupetes son necesarios, y de hecho son totalmente prescindibles, aunque en algunos casos su uso supone un alivio para los padres a la hora de calmar el llanto del bebé. Luego cada familia irá viendo qué otros artículos le resultan de utilidad, en función de necesidades y circunstancias.

¿Lo tienes todo listo? ¡Enhorabuena, tu peque ya está a punto de llegar!

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