El presidente de los pediatras de Asturias: «La alimentación, al ritmo de cada familia»

«Lo aconsejable es lactancia materna exclusiva hasta los seis meses mínimo, el gluten no se debe de incorporar hasta los seis meses y la leche de vaca hasta el año»

“Evidencias científicas solamente hay tres: la leche de vaca no se debe incorporar hasta el año (y además debe de ser entera), los cereales con gluten se toman a partir del sexto mes y lo aconsejable es la lactancia materna exclusiva hasta los seis meses mínimo”. El presidente de la Asociación Asturiana de Pediatría de Atención Primaria, José Ignacio Pérez Candás, resume de este modo para GuiaBebé las únicas claves que las familias tienen que tener claras a la hora de introducir la alimentación de los bebés.

Pese a esa sencillez, no siempre las instrucciones que dan los pediatras en los centros de salud asturianos coinciden. Hay quienes aconsejan incorporar las legumbres a los siete meses, otros prefieren dejarlas hasta el décimo mes, en unos centros priorizan la carne sobre el pescado, en otros se aconseja relegar las frutas tropicales…

Pérez Candás sostiene, por el contrario, que teniendo claras las tres normas anteriores lo mejor es dejar que cada familia decida el ritmo de introducción. “Si intervenimos demasiado limitamos el desarrollo cultural. La incorporación de la alimentación depende de cada país y de cada pueblo, no hay ninguna limitación más, ni siquiera hay que posponer la introducción del kiwi o del marisco”, subraya.

Dieta mediterránea

El pediatra, que ejerce en el Centro de Salud de Sabugo, en Avilés, defiende que lo idóneo es seguir las pautas de alimentos de la dieta mediterránea, con frutas, verduras, hortalizas y legumbres, y olvidarse de sales y azúcares añadidos. “Lo mejor es no empezar hasta el sexto mes de vida, y después ir probando cada semana un alimento nuevo, por si hay algo que no siente bien”. El pediatra lamenta que no haya uniformidad de recomendaciones en todos los centros de salud: “Lo contrario genera distorsión”.

Según los estudios científicos, apunta Candás, los niños tienen el sistema inmune tan inmaduro que aceptan mucho mejor que los adultos los alimentos. “Incluso ahora hay quienes preconizan iniciar la alimentación antes, en el tercer y cuarto mes, pero yo no soy partidario. La Organización Mundial de la Salud dice que la lactancia materna debe de ser exclusiva hasta el sexto mes”, insiste. Y ve lógico que sea así, ya que es cuando los bebés comienzan a sentarse.

Baby-led Weaning (BLW)

Respecto a la ahora de moda tendencia del Baby-led Weaning (BLW), que consiste en que los niños vayan comiendo lo mismo que el resto de la familia y sin pasar por la batidora, asegura que es partidario. “Los niños que mastican engordan menos. Y tenemos un grave problema de sobrepeso. Nunca hay que cebar a los niños. Se les hace el estómago grande”. Es más, si ese día el niño no quiere legumbres, después tampoco se le debe de dar un yogur. “Puede ser al principio, pero pasado un tiempo ya no. Y una niña de tres años que no quiere comer hortalizas, detrás no le daría nada”.

Complementar la dieta con exceso de lácteos conduce, según Pérez Candás, a la obesidad. “La leche de vaca tiene proteínas de mamíferos enormes. En general es suficiente con ingerir entre 300 y 400 mililitros al día de leche y derivados”.

Dieta vegetariana

Y en cuanto a las familias que quieran prescindir de la carne y del pescado, el presidente de la Asociación Asturiana de Pediatría no ve ningún problema. “Una dieta vegetariana, que no vegana, con legumbres, frutas, verduras, hortalizas, huevo, leche y derivados es óptima. De hecho, los vegetarianos viven más”, defiende. No obstante, el consumo de carne y pescado también es adecuado, siempre teniendo en cuenta que la medida idónea es el puño de la persona que va a ingerir esa proteína.

También defiende el pediatra la alimentación orgánica o ecológica. “Evita muchos pesticidas y productos que llevan los alimentos. La alimentación orgánica es buena desde el punto de vista de la salud y del medio ambiente”. ¿Qué es demasiado cara? “Puedes hacerte socio de algún grupo de consumo”. En el caso de optar por la agricultura tradicional, es mejor pelar las frutas y comer cereales no integrales, ya que los pesticidas se quedan en la cáscara.

Conclusión

La receta que defiende Pérez Candás es volver a la cocina tradicional. “Hay que volver a hacer las cosas en casa. Hacer estofados, meter a los niños en esa dinámica. Menos comida precocinada, menos grasas trans, menos azúcares añadidos. Ya nadie cocina con las prisas. El camino es ese. El resto, dejemos que cada familia disfrute de sus raíces y de la sabiduría de los siglos”.

Elisa Campo

En reconversión. ¿O mejor en evolución? Periodista desde hace más de una década, la doble maternidad me ha empujado a una nueva vida, donde la actividad profesional no esté reñida con cambiar pañales y escuchar los primeros balbuceos de mis bebés. La vida es, más que nunca, una aventura.

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