Cómo reducir el arsénico del arroz que toma tu bebé

El arroz que comemos está contaminado de arsénico. Y eso es así porque este cereal absorbe de forma especial este tóxico semi-metal que se encuentra de forma natural en el aire, en el agua y en la tierra. Además en ciertas regiones donde se cultiva el arroz los niveles de arsénico se han visto incrementados por la acción humana, en forma de plaguicidas.

El arsénico es una de las 10 sustancias químicas que la OMS (Organización Mundial de la Salud) considera más preocupantes para la salud pública. La exposición prolongada a esta sustancia a través del consumo de agua y alimentos contaminados puede generar cáncer y lesiones cutáneas. Además se asocia a otros problemas de desarrollo, enfermedades cardiovasculares, neurotoxicidad y diabetes.

Pese a esto, el arroz está instalado en nuestra dieta y forma parte de la alimentación habitual de los bebés, especialmente en forma de papilla. En realidad no supone un peligro para la mayor parte de la población, que no tiene el arroz como el pilar de su nutrición. Sin embargo los más pequeños son uno de los principales grupos de riesgo.

Cocinarlo de forma segura

Si quieres que la cantidad de arsénico que lleva el arroz sea lo menor posible, aquí tienes una lista de recomendaciones a seguir:

  1. Procura no comprar productos procesados para bebés que lleven arroz, como papillas de cereales, purés… Tampoco es recomendable la bebida de arroz.
  2. Alterna este cereal con otros, como el mijo, el trigo sarraceno, la cebada y la avena. Puedes realizar platos muy parecidos con estas alternativas.
  3. Revisa el país de origen del arroz que vas a comprar. Según la OMS los mayores  niveles de arsénico se han detectado en las aguas subterráneas de  Argentina, Bangladesh, Chile, China, la India, México y los Estados Unidos. Por el contrario es mucho más seguro consumir arroz cultivado en España.
  4. Remoja el arroz durante toda la noche en abundante cantidad de agua. Este consejo debes seguirlo especialmente si utilizas arroz integral, que aporta muchos más nutrientes que el arroz blanco pero también tiene más arsénico. Después, cuando lo vayas a utilizar, acláralo abundantemente.
  5. La forma más segura de cocinar el arroz es hervirlo con mucha agua y desechar el exceso de líquido cuando esté cocido. Aunque es cierto que de esta forma también se pierden nutrientes y no sirve para hacer determinado tipo de platos.

Ahora ya sabes algunas claves para que el arsénico no sea un problema. Porque las autoridades sanitarias europeas advierten de que la exposición al arsénico en los menores de tres años es entre dos y tres veces superior a la de los adultos.

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