El valle de Carranza (Euskadi), refugio de dinosaurios

¿Los peques de la casa se vuelven locos por los dinosaurios? Quizá entonces tengas que preparar una visita al valle de Carranza (Karrantza Harana). Ubicado en Vizcaya, a menos de tres horas del centro de Asturias, este enclave entre montañas esconde un centro de acogida de fauna silvestre y exótica, el Karpin Abentura, que dedica una de sus áreas a recrear especies ya extinguidas.

Una gran finca de 20 hectáreas situada en la ladera de la montaña es el hogar de acogida de mascotas abandonadas, de animales liberados del maltrato y de otros fruto del tráfico ilegal. Panteras, ciervos, tortugas, linces… Los espacios donde están alojados son amplios, aunque no tanto como los del parque de Cabárceno, y casi todo el recorrido se puede realizar de forma cómoda, a pie y con carricoche de bebé. Sólo hay una zona de escaleras, en la parte final del trayecto.

Tres zonas diferentes

El Karpin Abentura se divide en tres zonas: la de refugio de animales, la dedicada a los dinosaurios y una tercera con recreaciones de especies posteriores pero ya desaparecidas. Algunas de las recreaciones de dinosaurios tienen movimiento y sonido, por lo que conviene preparar a los pequeños para que no se asusten. El más temible de todos es el T-Rex, que parece querer escapar de la empalizada tras la que se oculta.

El el centro del recorrido hay un restaurante y una zona de juegos infantiles. Los bebés disfrutan del recorrido aunque el parque no está especialmente pensado para ellos. De hecho los recursos para atenderlos son escasos.

Concienciación

Para los niños que son un poco mayores el parque es también una oportunidad de tomar conciencia sobre el trato a los animales. Desde la responsabilidad que supone tener una mascota a la crueldad de algunas prácticas. Las historias de algunos de los animales son el mejor ejemplo para los peques. Y en la tienda (ubicada a la entrada, junto a la recepción) a veces se pueden adoptar árboles jóvenes para plantar.

En definitiva, el Karpin Abentura permite una excursión atractiva para realizar con los bebés que ya disfrutan viendo animales. Un paseo agradable para toda la familia. La falta de una mayor atención para los bebés (que entran gratis) hace que la puntuación de GuiaBebé se quede en tres chupetes.

Además de este centro de fauna, el valle de Carranza permite otras visitas en familia, como paseos por la naturaleza y la Cueva Pozalagua, de impresionantes estalactitas y estalagmitas.

Elisa Campo

En reconversión. ¿O mejor en evolución? Periodista desde hace más de una década, la doble maternidad me ha empujado a una nueva vida, donde la actividad profesional no esté reñida con cambiar pañales y escuchar los primeros balbuceos de mis bebés. La vida es, más que nunca, una aventura.

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