La ropa y los sombreros, la mejor protección contra el sol

Es frecuente que los rayos de sol de primavera cojan desprevenidas a muchas familias y los más peques de la casa jueguen en el parque desprotegidos. La Asociación Española de Pediatría recomienda utilizar no sólo la crema de protección solar adecuada para su edad, sino que advierten de que la ropa y los sombreros son la mejor protección contra el sol. ¡Procura no salir nunca de casa sin una visera! Es una buena forma de evitar daños posteriores, como enrojecimiento de la piel, eritemas solares y reacciones alérgicas, que son las incidencias más frecuentes derivadas de la exposición solar.

Las medidas de fotoprotección tienen que realizarse incluso en los días nublados. “Los padres han de tener en cuenta que las nubes, sobre todo si son finas, permiten el paso de la radiación ultravioleta. Igualmente, hay que extremar las precauciones en zonas de montaña ya que cuanto mayor es la altitud, mayor es la intensidad de los rayos solares”, aconseja la pediatra Paz González, editora jefe de EnFamilia. Un exceso de sol no sólo causa lesiones inmediatas, sino que demasiada exposición a las radiaciones ultravioletas del sol causa cáncer de piel. Y eso son palabras mayores. «Este riesgo es acumulativo, lo que quiere decir que la exposición solar desde la infancia incrementa el riesgo de cáncer en la vida adulta”, añade la doctora. Unos buenos hábitos podrían evitar hasta el 80 por ciento de los cánceres de piel.

Los consejos para una buena protección solar

Según la Asociación Española de Pediatría, estos son los consejos que tienes que tener en cuenta para evitar que el sol se convierta en un enemigo:

  •  Reducir la exposición solar durante las horas centrales del día, entre las 12 y las 16 horas.
  • La sombra y el uso de ropa y sombreros son la mejor forma de protección. El sombrero de ala ancha protege los ojos, la cara y el cuello.
  • Usar gafas de sol.
  • Utilizar crema de protección solar de amplio espectro con un factor de protección (FPS) 15+ en abundancia y cuantas veces sea necesario. Este debe proteger, al menos, frente a la radiación UVB (causante de las quemaduras solares) y UVA (principal responsable del envejecimiento prematuro de la piel).

Respecto a la crema de protección solar, no está recomendada para los menores de 6 meses. Lo mejor es protegerles a la sombra y con la vestimenta adecuada. Y como mucho utilizar una pequeña cantidad de protector en la cara y dorso de las manos. De todos modos el consejo de los pediatras es claro: los menores de 3 años no deben exponerse al sol.

¿Cómo se aplican las cremas de protección solar?

Si tienes dudas sobre cómo utilizar una crema de protección, las recomendaciones generales son aplicarlo en cantidad generosa sobre la piel seca, en todas las partes del cuerpo que vayan a estar expuestas al sol. Lo aconsejado es poner la crema al menos un cuarto de hora antes de salir al sol y repetir la operación cada dos horas. El agua y el sudor hacen que el efecto de la crema sea menor. Y si estás en la playa, tras un baño prolongado hay que volver a echar la crema.

Las partes del cuerpo que más hay que cuidar, por su especial sensibilidad, son la cara, el cuello, la calva, los hombros, el escote, las orejas, las manos y los empeines. Y precisamente al ser la cabeza una zona especialmente sensible (y donde si hay pelo no se va a extender la crema protectora) está altamente recomendado utilizar gorros y viseras, que también ayudan a proteger el rostro. Por último, no conviene dejarse engañar por un día nublado, ya que las radiaciones atraviesan las nubes y se reflejan tanto en el agua como en la arena, la hierba y la nieve.

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