Hasta los dos años, cero pantallas

Entretener a un bebé con la pantalla de un móvil o de la tablet es una escena habitual en bares y restaurantes. El bebé está inquieto y se le «enchufa» a un estímulo visual para que no de guerra. Sin embargo todas las recomendaciones de los expertos apuntan a que antes de que cumplan dos años no pueden estar delante de la pantalla. Cero dibujos. Ni en el móvil, ni en la tele. Y es que su cerebro todavía no está preparado para ello. Puede parecer que le gustan, pero las investigaciones sugieren que en realidad conllevan problemas con el sueño y la atención. Y no sólo eso, sino que tienen efectos negativos en el desarrollo del idioma, en las destrezas de la lectura y la memoria a corto plazo. Una buena razón para buscar otras estrategias en lugar de enchufarlos a la pantalla, ¿no?

La última institución en advertir de lo desaconsejado que son estos materiales para los bebés ha sido la Organización Mundial de la Salud. La OMS ha publicado por primera vez una Guía sobre la actividad física, el sedentarismo y la higiene del sueño en menores de 5 años. Y en este informe indica claramente que antes de los dos años el tiempo diario destinado a las pantallas ha de ser cero. Y después, como mucho una hora al día, «aunque mejor si es menos». 

Actividad física

En cambio, recomienda potenciar la actividad física de los bebés. Los menores de un año deberían de estar físicamente activos varias veces al día, especialmente jugando en el suelo. Para los que todavía no tienen movilidad, colocarlos a menudo boca abajo. En cuanto a los bebés de entre 1 y 2 años de edad, deberían de pasar al menos 180 minutos al día dedicados a la actividad física, incluyendo algunos momentos de intensidad alta. Cuanto más, mejor. Y para los niños de 3 y 4 años, de esos 180 minutos de actividad física, al menos una hora tendría que ser de intensidad alta. Los periodos de actividad deben repartirse a lo largo de todo el día, según la OMS.

La guía mencionada advierte de que los beneficios de reducir el sedentarismo basado en la pantalla (ver televisión, mirar vídeos, jugar a la computadora…) están directamente relacionados con una menor tasa de obesidad. También mejoran el desarrollo motor y cognitivo y la salud psicosocial. En cuanto al beneficio de que los bebés pasen menos tiempo retenidos en algún dispositivo (como asientos de automóvil, cochecitos o mochilas) incluyen una reducción de la adiposidad y un mejor desarrollo del motor. En cambio pasar más tiempo con un cuidador leyendo o contando historias (sentado o acostado) mejora el desarrollo cognitivo.

«La inactividad física se ha identificado como uno de los principales factores de riesgo en la mortalidad global y contribuye al incremento del sobrepeso y la obesidad», afirma el documento. Según la OMS, en todo el mundo existen 124 millones de niños y adolescentes con obesidad, lo que supone casi el 20 por ciento del total. Entre los menores de 5 años, 41 millones tienen sobrepeso: un 6 por ciento del total mundial.

Elisa Campo

En reconversión. ¿O mejor en evolución? Periodista desde hace más de una década, la doble maternidad me ha empujado a una nueva vida, donde la actividad profesional no esté reñida con cambiar pañales y escuchar los primeros balbuceos de mis bebés. La vida es, más que nunca, una aventura.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *