Visitas de un día

Acostumbrados a caminar con soltura y sin trabas durante la juventud y la edad adulta, tener hijos permite tener otra perspectiva de las barreras arquitectónicas con las que se enfrentan todos los días muchas personas. Las sillitas de bebés, por muy ergonómicas que sean, tropiezan en baldosas rotas, encallan en los escalones, traquetean por los empedrados… Vamos a chequear los esfuerzos en accesibilidad allá donde vayamos, y también comprobar cómo de importantes son nuestros bebés a la hora de plantear instalaciones y servicios.